CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

Metodología utilizada

A pesar de estar ante un informe que ha llevado muchas horas de trabajo a lo largo de más de dos años a un buen número de personas, hemos de tener en cuenta que hay muchos aspectos relacionados con las vías pecuarias que son de suma complejidad y, en ocasiones, incluso con dificultades irresolubles.

El trabajo de campo ha supuesto recorrer detenidamente más de 60 kilómetros de vías y descansaderos, anotando todo aquello digno de reseñar, haciendo multitud de fotos —en su inmensa mayoría georeferenciadas—, midiendo anchuras, tomando apuntes del medio natural, etc. Ha existido, además, un trabajo de estudio tanto o más importante. Antes de acometer el trabajo de cualquier vía, fue preciso consultar la cartografía y documentación que teníamos a nuestra disposición para saber a qué nos enfrentábamos: una vía sencilla, sin dudas sobre su trazado, o una endiabladamente compleja, con fuertes discrepancias entre fuentes y cartografías. Cuando el trazado coincide con caminos existentes, todo ha sido más sencillo. Pero en no pocas ocasiones el camino ha desaparecido por falta de uso o por usurpación, y ha sido preciso “reconstruirlo” sobre el terreno mediante localización GPS. Se ha estudiado con detalle cartografía desde 1809 y foto aérea desde 1946, haciendo trabajos de superposición de cartografía sobre foto para afinar mejor los trazados desaparecidos.

Especialmente complejos son los descansaderos. Algunos están situados en zonas muy escarpadas, difíciles de recorrer; otros están vallados y son inaccesibles. Solo en algunos hemos podido delimitar con absoluta precisión su perímetro; en otros nos hemos tenido que conformar con un análisis general. Pero en todos los casos hemos podido dictaminar si existe usurpación o afecciones, o se ha respetado el suelo público. Diremos, al respecto, que si bien los caminos se respetan…. más o menos, los descansaderos son, a efectos de uso y propiedad, como si no existieran. Nos consta que un buen número de ellos están registrados a nombre de particulares, y en todos (menos el Navazo y Tiestas Cabezas) se practica la caza.

Y hablando de caza, hemos podido constatar el profundo desconocimiento de muchos cazadores de la ley que regula su actividad y de las prohibiciones que impone. En más de una ocasión hemos tenido que discutir con cazadores sobre nuestro derecho a transitar libremente y sin correr riesgos por los caminos, sea cual sea su naturaleza.

 

Lo que queda pendiente

Nos hubiera gustado poder delimitar con precisión todos los descansaderos. También hubiéramos querido tener acceso a más documentación. Los planos catastrales antiguos que hemos pedido llegarán cuando ya se haya entregado este informe, lo que no impedirá actualizarlo si fuera necesario. También queda pendiente un estudio más profundo de ciertos tramos, como por ejemplo, los últimos metros de la Alternativa C de la vereda del Madroñal, en campo abierto. O la búsqueda de más mojones señalizadores, de gran importancia.

 

Algunos datos estadísticos

Este informe ha generado una gran cantidad de datos, de los cuales se pueden extraer algunas estadísticas interesantes. Pero antes, para el caso bastante probable de que alguien se salte las doscientas y pico páginas para ir derecho a estas líneas finales, volveremos a citar la conclusión a la que llega un informe de Mercedes Marcos Juárez, fechado el 10 de noviembre de 2000, realizado por encargo del Ayuntamiento de Colmenarejo: “Todas las vías pecuarias de Colmenarejo se han visto afectadas por intrusiones, ocupaciones, enajenaciones, cesiones, o han desaparecido”.

:

  • Longitud de las vías pecuarias: 64.700 m
  • Superficie de vías pecuarias: 1.377.403 m2
  • Superficie de descansaderos: 289.023 m2
  • Superficie total de suelo pecuario público: 1.666.426 m2 (5,25% del municipio)
  • Vías que mantienen intacta su anchura legal: ninguna
  • Superficie de vías pecuarias ocupada por fincas particulares: más del 57%
  • Superficie de descansaderos ocupada por fincas particulares: más del 80%
  • Longitud de vías pecuarias cerradas: 7.852 m
  • Superficie de descansaderos cerrados: 52.282 m2
  • Vía más larga: cordel de La Espernada (6.800-8.322 m, según fuentes)
  • Vía más corta: Cañada Real Segoviana (105-350 m, según fuentes)
  • Descansadero más grande: Tiestas Cabezas (64.240 m2)
  • Descansadero más pequeño: Fuente del Navazo (2.850-2.880 m2, según fuentes)

 

Aspectos jurídicos de las enajenaciones y ocupaciones

Hay vías sencillas, de trazado inequívoco y sin discrepancias, que se corresponden con caminos existentes. Pero hay otras muy complejas,  que siguen trazados distintos según las fuentes consultadas. Hemos de tener en cuenta que, en este tema, las decisiones administrativas tienen una trascendencia relativa. Al estar ante caminos inembargables, inalienables e imprescriptibles, cualquier decisión administrativa respecto a un trazado puede ser cuestionada en cualquier momento. Resoluciones que en otras áreas de la Administración serían inapelables, cuando se refieren al trazado de vías pecuarias, se pueden cuestionar si se dispone de pruebas documentales en contra. Y este tipo de pruebas es casi infinito: mapas catastrales antiguos, legajos de la Mesta o de la Asociación de Ganaderos del Reino, documentos de Relaciones, Catastros, Desamortizaciones, archivos municipales, incluso archivos privados. En cualquiera de estos documentos podemos encontrar una prueba que contradiga un deslinde. Bien es cierto que, las más de las veces, los propietarios afectados —o las instituciones que deberían velar por lo público— no tiene los recursos técnicos, económicos y jurídicos necesarios para apelar estas decisiones administrativas del órgano competente. Y así, se perpetúan trazados de conveniencia que, a menudo, poco tienen que ver con el trasiego ganadero y la Historia, pero que —de alguna manera— resuelven un problema. Más grave resultan aquellos casos en los que un camino histórico se considera inexistente. Pasado cierto tiempo, tratar de restituir la legalidad histórica puede llevar a situaciones absurdas y resoluciones imposibles de cumplir. Por esto es tan importante atajar las usurpaciones, ocupaciones y alienaciones en sus primeros momentos, antes de que constituyan  actos consuetudinarios de difícil reversión práctica.

En Colmenarejo tenemos varios ejemplos de esto. Hay vías pecuarias que pasan literalmente por encima de edificaciones, algunas con más de 50 años de antigüedad. Los casos más llamativos los tenemos en los alrededores del Camino del Rey, en la zona de Valmayor. La venta y parcelación de fincas municipales y privadas llevada a cabo a finales de los años setenta se hizo sin salvaguardar los abundantes caminos públicos de la zona, que desaparecieron casi todos en favor de los nuevos propietarios. Es muy probable que ni siquiera en las escrituras aparezcan estas cargas y que los nuevos compradores —la inmensa mayoría ajenos al  pueblo y desconocedores, por tanto, de esta realidad— adquiriesen de buena fe fincas atravesadas por caminos públicos, cuya titularidad no prescribe digan lo que digan sus escrituras, y sobre los que incluso llegaron a edificar. Hay que tener en cuenta que la obligación de inscribir los caminos públicos en el Registro de la Propiedad es relativamente reciente. ¿Cómo se restituye la legalidad en estos casos? Es un problema jurídico y social complejo, que habrá que abordar algún día.

En este asunto, como en tantos otros, encontramos a la Administración como gran incumplidora de la legalidad, unas veces infringiéndola ella misma, y otras facilitando por omisión la usurpación de caminos y descansaderos. En Colmenarejo, actualmente se siguen vallando fincas que, o bien no cuentan con la licencia preceptiva (que debe concederse con los retranqueos que marque el deslinde), o bien se han alineado con deslindes cuestionables.

Como vemos, el asunto de la restitución del suelo de vías y descansaderos es complejo. A esto hay que añadir que las decisiones administrativas que no hayan sido revocadas tras el oportuno recurso deberán ser impugnadas ante la Administración de Justicia, con los gastos y los plazos que eso conlleva, lo que hace que con demasiada frecuencia prevalezca el criterio de los técnicos de los organismos responsables de vías pecuarias, aunque tal criterio pudiera ser contrario a pruebas documentales históricas.

En un momento como el actual, en el que la ciudadanía ha empezado a reivindicar la defensa de lo público, exigir a las Administraciones locales que luchen por recuperar nuestro patrimonio ilegítimamente usurpado nos parece una exigencia que debería trasladarse a los programas electorales que actualmente se están elaborando por los distintos partidos políticos.

 

Iniciativas municipales recomendadas

El Ayuntamiento puede y debe erigirse en garante de todos estos caminos y espacios públicos. Pero debe hacerlo con criterio y procurando no provocar males mayores. No parece muy sensato obligar a mover todas y cada una de las vallas y cerramientos que obstaculizan la anchura legal de nuestros caminos, pero sería insensato no hacerlo en aquellos casos de cierre de una vía o de estrechamiento extremo. De igual manera, tampoco sería posible restituir vías que atraviesan casas; en estos casos habría que intentar negociar con propietarios y organismos competentes para permitir desvíos o, excepcionalmente, desafecciones que impliquen algún tipo de cesión, como marca la Ley. Tampoco debe recibir igual tratamiento quien usurpa a sabiendas, lucrándose con ello,  que quien compra de buena fe suelo público como si fuera privado.

En todo caso, para cada nueva actuación urbanística deberá hacerse un deslinde que restituya íntegramente la legalidad, duela a quien duela. Esto, que parece obvio, se hace solo para planeamientos de cierta entidad, y no en todos.

Finalmente, Alternativa por Colmenarejo, partido político independiente promotor de este estudio, presentará al Pleno municipal este informe, solicitando que sea remitido al organismo competente de la Comunidad de Madrid, con la solicitud de que sea estudiado e informado por sus técnicos y se actúe, en aquellos casos más graves, para restituir la legalidad vigente.

Colmenarejo, a 9 de febrero de 2015

Volver al menú del Inventario de Vías Pecuarias

Short answers in firstyear undergraduate writepaper4me.com/ science writing?
Datos tomados de la propuesta de deslinde, que a priori parece el documento de clasificación más cercano a la realidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *