Introducción

OBJETO DEL PRESENTE INFORME

El objeto de este informe es inventariar las vías pecuarias y descansaderos de Colmenarejo, describiendo sus trazados, características físicas y medio natural, y señalando aquellas afecciones que dificultan gravemente o impiden los usos contemplados en la Ley 3/1995, de 23 de marzo, de Vías Pecuarias y en la Ley 8/1998, de 15 de junio, de Vías Pecuarias de la Comunidad de Madrid.

 

DOCUMENTACIÓN UTILIZADA

Para la elaboración de este informe se han manejado los siguientes recursos cartográficos: ortofoto de Colmenarejo 1:10.000 editada por la Comunidad de Madrid con proyección de las vías pecuarias (2001); cartografía de vías pecuarias de la Comunidad de Madrid sobre mapa topográfico 1:5.000, Hoja 533 4-5, 4-6, 4-7, 5-5, 5-6, 5-7, 5-8 y Hoja 558 5-1; cartografía 1:10.000 editada por la Comunidad de Madrid (2006); cartografía temática de Cañadas que figura en el visor digital de Cartografía de la Comunidad de Madrid; foto aérea en alta resolución (15 cm) editada por la Comunidad de Madrid (2008); serie de foto aérea histórica (de 1946 a 2007) que figura en el visor digital de Cartografía de la Comunidad de Madrid; respecto a la cartografía antigua, se ha dispuesto de mapas de 1809, 1877, 1878, 1966 y alrededor de 1987.

En cuanto a otros documentos, se ha consultado el Inventario de la Red de las Vías Pecuarias de la Comunidad de Madrid.

Mención especial merece un documento de 1998 titulado “Propuesta de modificación de clasificación de las vías pecuarias de Colmenarejo”, elaborado por la administración competente en vías pecuarias y firmado por el Jefe de Servicio, M. Enrique López Galán, que contiene la descripción pormenorizada del deslinde de las vías de Colmenarejo en relación a la cartografía catastral. Su importancia no solo radica en que sus redactores pertenecen al organismo competente en vías pecuarias y tienen gran preparación técnica y experiencia al respecto, sino también a la considerable cantidad de documentación a la que han tenido acceso para describir detalladamente esos trazados. Varios de estos trazados no se atienen a lo que indican otras cartografías actuales (como la utilizada para redactar el planeamiento), por lo que en caso de alegación o recurso de particulares ante un Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), un plan parcial o una sanción, el conflicto está servido (siempre que estos dispongan de un asesoramiento adecuado).

Finalmente, también hemos obtenido valiosos datos de un informe depositado en el Ayuntamiento de Colmenarejo, elaborado por Mercedes Marcos Juárez y fechado el 10 de noviembre de 2000. Una de sus conclusiones es demoledora: “Todas las vías pecuarias de Colmenarejo se han visto afectadas por intrusiones, ocupaciones, enajenaciones, cesiones, o han desaparecido”.

 

¿QUÉ SON LAS VÍAS PECUARIAS?

Son itinerarios o caminos usados tradicionalmente por la ganadería para desplazarse. Desde el punto de vista legal, estos caminos son bienes de dominio público inalienables, imprescriptibles e inembargables. Es decir: son propiedad del conjunto de los españoles, no se pueden vender ni arrendar ni embargar, y todo esto no prescribe: es para siempre. Por tanto, y con el Derecho en la mano, la ocupación, cierre o usurpación de una vía pecuaria es un delito o infracción (según los casos) que no prescribe y no importa el tiempo que haya transcurrido. No cabe duda de que, en algunos casos, los litigios se pueden complicar sobremanera porque las distintas cartografías no recogen itinerarios exactos.

No es objeto principal de este informe reivindicar los trazados históricos, algo por otro lado harto complejo. En general, daremos por buena la cartografía 1:5.000 de la Dirección General de Vías Pecuarias, haciendo constar las afecciones más graves y, solo en caso de seria discrepancia con el documento de deslinde del mismo organismo, mostraremos ambos. Excepcionalmente, también indicaremos un trazado histórico cuando la cartografía antigua sea netamente discrepante.

 

COMENTARIO GENERAL

Un simple vistazo al mapa de vías pecuarias de Colmenarejo nos da una idea de la importancia de este patrimonio en nuestro municipio.  En términos absolutos, Colmenarejo ocupa la tercera posición en número de vías pecuarias y descansaderos entre los 179 pueblos  de la Comunidad  de Madrid.  Si tenemos en cuenta la densidad (vías pecuarias en relación al territorio) estamos en segundo lugar, solo superados por Garganta de los Montes. Estamos obligados a poner en valor esta singularidad, que nos diferencia de todos los demás.

Un simple vistazo al mapa de vías pecuarias de Colmenarejo nos da una idea de la importancia de este patrimonio en nuestro municipio. En términos absolutos, Colmenarejo ocupa la tercera posición en número de vías pecuarias y descansaderos entre los 179 pueblos de la Comunidad de Madrid. Si tenemos en cuenta la densidad (vías pecuarias en relación al territorio) estamos en segundo lugar, solo superados por Garganta de los Montes. Estamos obligados a poner en valor esta singularidad, que nos diferencia de todos los demás.

En su origen, las vías pecuarias son itinerarios considerablemente rectilíneos, que en su mayor parte presentarían el aspecto de una franja de mayor o menor anchura —adehesada o no— libre de maleza. Las más transitadas presentarían una zona erosionada que les daría el aspecto de caminos mal delimitados; así lo podemos ver en la actualidad en los escasos tramos de cañada que aún se usan para trashumar en nuestro país (en Ávila, por ejemplo, donde aún se realiza una trashumancia anual en altura —transterminancia— de ganado bovino).

Con la proliferación de los vehículos de rueda, los trazados tienden a modificarse, evitando grandes pendientes y obstáculos. En aquellos lugares en los que la trashumancia ha desaparecido, estos caminos han sufrido modificaciones en su trazado para hacerlos aún más accesibles a los vehículos, especialmente en los tramos más escarpados. Modernamente, se da por bueno generalmente este último trazado, que se asimila a caminos de rodadura fácilmente transitables. Es por eso que casi siempre existen diferencias de trazado entre lo que marca la cartografía actual de vías pecuarias y lo que indica la cartografía antigua. La consolidación de lindes entre fincas se ha realizado, por lo general, teniendo en cuenta estos caminos bien conocidos por las gentes del lugar, de manera que no suele ser habitual que estos caminos invadan fincas particulares. Cuando esto sucede, hay que sospechar algún tipo de manipulación del registro de la propiedad, más o menos alejada en el tiempo.

Para este trabajo hemos dado por bueno el trazado actual, representado en su mayor parte por caminos perfectamente identificables, que además es el trazado admitido por la Administración y aceptado generalmente por la población. Cuando ha existido disparidad bien fundamentada en documentación, lo hemos hecho notar.

 

CLASIFICACIÓN, DESLINDE, AMOJONAMIENTO… Y SOBRANTES

El acto de clasificación de una vía consiste en determinar, con carácter general, su existencia, trazado, anchura y otras características físicas. La clasificación de las vías pecuarias de Colmenarejo fue publicada en el BOE de 1 de agosto de 1966.

El deslinde es la descripción pormenorizada del trazado de una vía, de tal manera que pueda ser fácilmente determinada sobre el terreno. No parece que el organismo competente haya aprobado un deslinde en tiempos recientes, pero en cambio sí parece estar realizado el trabajo de campo, como da fe la “Propuesta de modificación de clasificación de las vías pecuarias de Colmenarejo” citada con anterioridad y hecha a instancias del Ayuntamiento de Colmenarejo en 1998 de cara a un nuevo PGOU que no llegó a materializarse. En esta propuesta se detalla perfectamente el trazado de cada vía, con algunos errores de bulto, todo hay que decirlo. Por tanto, este documento tiene enorme interés, pero no deja de ser una “propuesta de deslinde”, aparentemente sin validez normativa, ya que no figura aprobado en el inventario de la CAM.

El amojonamiento es el acto de señalar sobre el terreno el trazado de cada vía. Requiere previamente la aprobación del deslinde.

La Ley 22/1974, de 27 de junio, de Vías Pecuarias y su Reglamento (hoy derogados por la patente ilegalidad de varios artículos) contemplaban la posibilidad de enajenar (vender) aquellas vías y terrenos de uso pecuario tradicional que se considerasen innecesarios en el momento del deslinde y amojonamiento. La legislación posterior modificó este criterio puesto que, como hemos dicho, las vías pecuarias son inalienables e imprescriptibles. Por lo tanto, todo aquel suelo afectado por esta disposición que no se hubiera llegado a enajenar, volvía a formar parte del patrimonio de vías pecuarias bajo la denominación genérica de “sobrantes”, recuperando así su condición de demanial (dominio público). En buena medida en Colmenarejo, estos “sobrantes” son terrenos anejos a las vías pecuarias que, por diferentes motivos, suponen un ensanchamiento de las mismas en determinadas zonas. Uno de los mayores sobrantes es el existente junto a la Vereda de Las Latas, de unos 54.000 m2, o la zona del Campo Rojo, en la Cañada de Merinas. La existencia de estos sobrantes implica que ha existido en un momento dado un deslinde, anterior a la ley de 1974.

 

DESAFECTACIONES DE FACTO

La desafectación es un procedimiento jurídico según el cual una vía pecuaria (o parte de ella) pierde su condición de tal. Para que esto pueda ocurrir, la vía en cuestión tiene que haber dejado de ser adecuada para el tránsito ganadero y para aquellas otras actividades compatibles recogidas en la legislación (senderismo, cicloturismo, etc.). La vía desafectada pasa a ser un bien patrimonial de la Comunidad de Madrid que debe destinarse a usos muy concretos. Pero, al dejar de ser dominio público, queda abierta la puerta a su enajenación.

Dada la extrema protección de las vías pecuarias, se trata de un procedimiento complejo y fácilmente impugnable si no se cumplen a rajatabla las condiciones que marca la ley. Por eso, es excepcional que se desafecte una vía. En la mayoría de casos de vías desaparecidas, ha sido la actuación de las administraciones las que, de facto, han inhabilitado la vía para su fin original.

No nos hemos interesado por conocer las vías y descansaderos que han sido desafectados legalmente en Colmenarejo, porque tal información carece de interés práctico. Poco importa a nuestros fines conocer si las vías y descansaderos del casco urbano están o no desafectados legalmente: ya son irrecuperables. En la mayoría de casos no se ha iniciado un procedimiento legal de desafectación, limitándose la Administración a una política de hechos consumados. Por lo tanto, todos estos tramos de vía pecuaria (en los que ya son imposibles tanto los usos tradicionales como buena parte de los compatibles) quedarán fuera de este informe, independientemente de que hayan sido desafectados legalmente o no.

Respecto a las anchuras legales de estas vías “urbanizadas” la cosa es más grave, si cabe, aunque en general tampoco será objeto de este informe. Cuando una vía pecuaria se convierte en una calle o un campus universitario, el uso público sigue vigente y es la colectividad la que, de alguna manera, sigue beneficiándose de dicho espacio; se ha vulnerado la ley, pero se mantienen los usos públicos. Pero cuando se reduce la anchura en beneficio de los propietarios colindantes con irreversibilidad práctica, se está traspasando la titularidad de un bien comunal a un particular. Varias vías pecuarias a su paso por el casco urbano no mantienen su anchura legal, habiendo cambiado de manos este suelo en tiempos no precisados, de forma criminal.

 

ALGUNAS ACTUACIONES CUESTIONABLES

Las infracciones relativas al medio ambiente son cometidas, en buena medida, por la propia Administración. En Colmenarejo se dan varios casos llamativos, que tienen su mayor exponente en las propias normas urbanísticas (NN. SS.), con disposiciones manifiestamente contrarias a la ley. Nos referimos a varias fichas de desarrollo urbanístico (Tomo II de las NN. SS.), en las que se dice que “el suelo de esta titularidad (demanial) sobrante de vía pecuaria entrará a formar parte de la junta de compensación del sector”. Esta disposición es absolutamente contraria a la legislación.

También en las NN. SS. encontramos mal catalogado el suelo correspondiente a las vías pecuarias, que debería figurar dentro de los “sistemas generales”.

Otras irregularidades históricas cometidas por la Administración, son:

  • Cuando se crea la Colonia de Santiago, el cordel de Galapagar y el descansadero de Las Eras pasan a formar parte de los terrenos enajenables mediante acuerdos que nunca se llegan a publicar en el BOE (y, por lo tanto, inválidos).
  • La construcción del embalse de Valmayor y su posterior llenado dejan bajo el agua gran cantidad de vías pecuarias (seis descansaderos y varios kilómetros de vías) a las que no se da ninguna alternativa, en contra de lo que marca la legislación. Es de suponer que los municipios afectados no manifestaron queja alguna.

 

LO QUE DENUNCIA ESTE INFORME

Como ya hemos indicado al principio, en el informe solamente vamos a denunciar aquellas infracciones a vías pecuarias en el medio natural que dificulten gravemente o enajenaciones ilegítimas de vías, el estrechamiento excesivo respecto a su anchura legal, las edificaciones fuera de ordenación que afecten a las vías, el uso como vertedero u otras actividades graves no permitidas, etc.

 

COMENTARIOS AL TRAZADO DE ALGUNAS VÍAS

Cañada Real Segoviana

Sumergida bajo el pantano de Valmayor, queda un pequeño tramo al descubierto cuando el nivel del agua baja.

Cañada Real de Merinas o Camino Viejo de Madrid

Su anchura es variable, dependiendo de los tramos. Desde el pantano hasta el descansadero de Tiestas Cabezas tiene los 75,22 metros legales. A partir de este punto, se estrecha paulatinamente hasta los 25 metros a la altura de la fuente del Navazo. A la salida de este descansadero se recupera hasta los 35 m de anchura, que va perdiendo paulatinamente al acercarse a Parque Azul, y desde ahí hasta la carretera de Galapagar su anchura es de 20,89 m. En esa zona se beneficia de varios sobrantes que suman alrededor de 7.400 m2, en su mayor parte ocupados por el Parque de la Trashumancia. Desde el cruce con la carretera hasta la confluencia con Prado Marinero, se incorporan nuevos sobrantes (unos 5.400 m2), aprovechados como viarios, rotondas y demás, que dan el aspecto caótico que tiene esta calle a la altura del centro de salud. La vía sigue conservando la anchura de 20,89, aunque su aspecto vuelve a verse muy alterado por la adición de nuevos sobrantes (el Campo Rojo y el recinto ferial). La vía continúa con la adición de algunos sobrantes de menor entidad y una vez fuera del casco urbano se ensancha hasta los 24 metros que tiene al llegar al arroyo del Membrillo, límite del término municipal. Como puede apreciarse, se trata del trazado más diverso en anchura de cuantas vías pecuarias surcan el municipio.

Cordel a Galapagar

La CAM da una longitud de 800 m, pero sobre mapa solo hay 400 m. Seguramente hayan incluido parte del trazado de la Cañada de Merinas. No obstante, carece de importancia por cuanto se trata de un cordel totalmente urbanizado e irrecuperable en Colmenarejo y solado con hormigón impreso en su tramo de Galapagar. Por ello no incluimos ficha.

Cordel de La Espernada

Ateniéndonos a la cartografía de la CAM, esta vía nace en la calle Madrid y muere en el río Aulencia. Esto supone alrededor de 8.000 metros, 1.200 m más de lo que la propia CAM señala en su inventario (6.800 m). El error es excesivo y nos remitimos a la descripción de deslinde, que nos confirma, una vez más, que el inventario y cartografía de la CAM que figuran en su web están equivocados.

Ateniéndonos al deslinde, esta vía mide 8.322 m y nace en los sobrantes del Campo Rojo y descampado anejo, desciende por la calle Barreduelos y continúa por la Avda. Gregorio Peces-Barba. No nos interesa gran cosa el trayecto urbano, salvo como curiosidad (con anchuras legales entre 6 y 32 metros), ya que, una vez, más se trata de una realidad consolidada e inamovible.

El cordel sigue inicialmente el trazado del camino asfaltado que se dirige al aeródromo (en Villanueva del Pardillo), dejando a la altura de La Fundición el único sobrante del resto de esta vía.

Existe una importante discrepancia aproximadamente a un kilómetro de la bifurcación con la colada de Cabeza Aguda. A partir de este punto y durante unos 1.200 m, la descripción del deslinde hace coincidir este cordel con el actual camino. Sin embargo, toda la cartografía consultada (moderna y antigua) se decanta por un trazado rectilíneo norte-sur, de unos 650 m, hasta encontrar de nuevo la colada de Cabeza Aguda. En este trazado —que sobre el terreno se ha perdido en su mayor parte— se hallan restos de calzada muy antigua, lo que viene a confirmar que este es el trazado original, por lo que, en este caso, podemos asegurar que el deslinde está equivocado. En nuestro informe hemos recogido todas estas peculiaridades.

El resto del trazado no plantea equívocos.

Vereda del Camino del Rey

El trazado de esta vía presenta numerosas contradicciones según la documentación que se consulte, lo que muestra la confusión reinante en buena parte de la información sobre vías pecuarias. Nuestro informe muestra la cartografía “oficiosa” de la CAM (la única cartografía oficial es aquella derivada de un proceso de deslinde), que se contradice sensiblemente con la descripción pormenorizada de la propuesta de deslinde. Recogeremos las distintas opciones.

Vereda de La Nava

Existen importantes divergencias entre el trazado actual, recogido en la cartografía de la Comunidad de Madrid (utilizada para el planeamiento), y el que figura en cartografía más antigua. La razón más probable es que esta vereda ha sido recientemente modificada por la construcción de la Universidad Carlos III, cediendo el Ayuntamiento (con fecha 27/9/1994) nuevos terrenos como compensación, sin que la CAM haya actualizado dicha información en su cartografía divulgativa.

Si analizamos la propuesta de deslinde de 1998 hay más divergencias. Mientras que la cartografía la superpone a la de Viñas Viejas, desde la entrada a la urbanización Los Escoriales hasta el desvío al descansadero de Peña Lobera, el deslinde define el trazado con un arco opuesto, por zonas sin resto de camino y con algunas fincas valladas. La cartografía de vías pecuarias de 1978 (aproximadamente) complica más las cosas con un trazado intermedio. Analizaremos todas las opciones.

Midiendo sobre cartografía actual y eliminando el tramo embutido en el descansadero de los Linares del Pozo (hoy Universidad Carlos III), la longitud real es de 1.800 m.

En cartografía histórica, el trazado en su extremo norte parte del mismo lugar (cordel de la Espernada, mediado el campus de la Universidad), mientras que por el sur regresa al mismo cordel aunque unos 200 m al norte del punto actual. Eliminando el tramo desafectado, la longitud de este trazado histórico es de unos 1.500 m. En todos los casos, mantiene un tramo coincidente con la vereda de Viñas Viejas, de unos 400 m.

Del cordel de La Espernada sale un enlace que, bordeando por el sur la biblioteca de la Universidad Carlos III, empalma con esta vereda. Este tramo aparece en cierta cartografía y está descrito en el deslinde. Lo incluimos en nuestro informe.

No debe confundirse la calle denominada Camino de la Nava (que discurre por la vereda de Viñas Viejas) con la vereda de La Nava.
Finalmente, el hecho de que la vereda de La Nava y la de Viñas Viejas compartan parte del trazado y se hayan visto afectadas por los cambios producidos en torno al campus de la Universidad Carlos III ha propiciado varias equivocaciones en nombres y trazados.

Vereda de Viñas Viejas

El conjunto formado por esta vereda y la de La Nava plantea divergencias considerables. Ya hemos descrito las de La Nava. En esta, las divergencias se manifiestan al comparar la cartografía (incluida la 1:5.000, que sirve de base al organismo oficial de vías pecuarias) con la descripción del deslinde (recordemos que se trata de una “propuesta” del organismo responsable, pero no de un deslinde con validez normativa). La diferencia principal radica en que, para el documento de deslinde, esta vía y la de La Nava comparten trazado durante más metros que lo contemplado en la cartografía. Parece más probable el trazado de la cartografía por cuanto es más rectilíneo, mientras que el propuesto por el deslinde obliga a un giro de casi 90º. En nuestro informe recogemos ambos.

Existe alguna otra pequeña discrepancia que carece de interés.

Vereda de los Rasos del Madroñal

Poco tienen que ver los trazados de la cartografía moderna, la antigua y el deslinde. Cada uno ofrece una solución diferente. En nuestra cartografía representamos los tres trazados, que son los siguientes:

1) Cartografía 1:5.000. Trazado repetido en el resto de cartografía moderna. Sigue el camino y, al llegar al descansadero, evita las curvas existentes, llegando de forma rectilínea al límite del término municipal. Longitud: 2.300 m, la misma que figura en el inventario de la CAM.

2) Deslinde. De los dos caminos revirados actuales que discurren paralelos al sur del Madroñal, el deslinde opta por el que está más al sur, manteniendo sus curvas hasta abandonar el descansadero y, de ahí, en lugar de guiarlo siguiendo el trazado de la conducción del Canal de Isabel II, toma un camino más hacia el sureste que pasa por el norte de una granja-escuela, llegando hasta el límite municipal. Longitud: 3.027 m.

3) Cartografía de 1878: el punto de partida difiere de las otras dos y lo sitúa en el mismo cordel de la Espernada, pero unos 700 m al norte, coincidiendo con un camino existente que se aprecia en toda la serie de fotografía aérea histórica, que va de noroeste a sureste. Cuando se cruza con el camino del Madroñal, sigue el mismo trazado del deslinde, que abandona al final del descansadero, dirigiéndose en dirección oeste-noroeste (también se aprecian restos de un camino en foto aérea) hasta el punto donde el arroyo que nace en las instalaciones del Canal en El Madroñal se junta con el Riosequillo o Membrillo. Lo interesante de este tercer trazado es que no se trata de una simple alteración de trazado —de las que hay decenas— sino que implica que ha desaparecido un tramo de unos 1.300 m, haciendo el acceso a través de otra vía existente (cordel de La Espernada). Este trazado sería el de mayor longitud, con unos 3.500 m.

Vereda de Las Latas y descansadero del Navazo

Ambos espacios se benefician de importantes sobrantes de vías pecuarias cercanos a las 6 hectáreas. De ahí los ensanches que presenta esta vía a la altura de Apascovi.

Vereda del Robledillo

Hay mínimas discrepancias respecto a su comienzo y finalización. Para la cartografía, comienza en la calle Campana y finaliza aguas abajo de la depuradora Colmenarejo Oeste; para el deslinde, comienza en la calle Quirogas y termina nada más cruzar el arroyo, a la altura de la depuradora. En el informe recogemos estas diferencias.

Colada del Cerro del Burro

Para respetar la longitud dada por la CAM de 3.350 m, debe nacer por el norte, en el cordel de La Espernada, compartiendo así un tramo de unos 270 m con la colada del Camino del Pardillo. Así lo determina también la propuesta de deslinde. Por motivos prácticos y para no repetir un trazado ya analizado en otra vía pecuaria, preferimos acogernos a la cartografía 1:5.000 y a la de la web, y hacerla nacer en su bifurcación con el camino del Pardillo, midiendo entonces 3.000 m.

Colada del Camino de Peralejo

En alguna documentación reciente figura erróneamente como “cordel”.

Colada del Puente del Correo

Denominada históricamente como Camino atajo del Puente del Correo, la cartografía actual la hace terminar en el camino que conduce a las instalaciones de la potabilizadora-poblado de Valmayor, dando quizá por buena la ocupación realizada por el Canal de Isabel II. Sin embargo, toda la cartografía antigua consultada y la descripción de deslinde indican que llega hasta el río Aulencia, y este es el trazado que hacemos constar en nuestro informe.

Colada del Camino de Sopas

En los últimos 300 m, antes del límite con Valdemorillo, su trazado no coincide exactamente con el actual camino, pero siendo este perfectamente accesible, lo damos por bueno como trazado, excepto los metros finales, en que el actual camino se precipita hacia el dique del embalse, mientras que el original seguía recto, cruzando el Aulencia y siguiendo en Valdemorillo.

Colada a la Venta de San Antonio

Es un tramo bien definido por tratarse de parte del camino asfaltado que se dirige hacia el aeródromo. A pesar de ello, hay una diferencia en la medición de la CAM de 200 m de menos en relación a la medición sobre plano. No hay nada conflictivo en el trazado de esta colada, por lo que debe tratarse de un simple error aritmético.

Colada de Cabeza Aguda

Es un camino que nace y muere en el cordel de La Espernada. El problema viene dado porque el trazado original del cordel a esta altura ha desaparecido (quedan vestigios históricos muy importantes), estando el trazado actual muy desviado hacia el este. Si consideramos el trazado original de La Espernada, el error es apenas de unos 200 m de más respecto a la medida de la CAM. Pero si tomamos el trazado definido por el actual camino, la medida es de 2.500 m, frente a los 1.800 m que da la CAM. Hemos de considerar el trazado original por evidente, aunque se haya perdido en parte.

 

COMENTARIO A LOS DESCANSADEROS

Descansadero de Tiestas Cabezas

La superficie dada por el inventario de la CAM y la cartografía 1:5.000 no coincide con la que figura en el deslinde y en alguna cartografía. Utilizaremos la de la cartografía 1:5.000.

Descansadero del Molino de Sopas

Superficie actual muy disminuida respecto a la original, debido a la inundación del embalse del Aulencia.

Resto de descansaderos

Al contrario que las vías pecuarias, que en general suelen discurrir entre lindes de fincas, los descansaderos rara vez comprenden parcelas completas, por lo que su delimitación es mucho más compleja. En todos los casos daremos por buena la cartografía 1:5.000.

 

CONVENCIONES Y ACLARACIONES

  • Vías y descansaderos se identifican mediante un número o una letra, que son los mismos utilizados por el organismo autonómico de Vías Pecuarias.
  • Las fotografías incluyen, por lo general, las coordenadas UTM del punto donde está el fotógrafo (observador). Cuando se trata de vistas lejanas, en ocasiones reflejan más o menos la zona representada en la fotografía. En ese caso, se indica en ocasiones.
  • Tras las coordenadas, muchas veces se indica la dirección (punto cardinal) hacia donde está tomada la foto, o si están hechas en el sentido contrario a la marcha (hacia atrás).
  • Para describir el recorrido de cada vía, solemos comenzar por su parte más cercana al casco urbano. No en vano, el trazado de caminos en Colmenarejo tiene un acusado componente radial.
  • En los mapas, señalamos en rojo los tramos de vía cortados, y numeramos las afecciones graves.
  • Los datos físicos de la vía (longitud, desnivel, pendiente media…) hacen referencia a la vía en su totalidad, incluyendo los tramos cortados, si los hubiere. Cuando no es así, se indica. La pendiente máxima se calcula para tramos de 200 metros como mínimo.
  • Los datos sobre la dificultad de tránsito, a pie o en bicicleta, hacen referencia solo a los tramos que no están cortados, aunque sea por zonas donde el camino original se haya perdido. Cuando la totalidad de la vía está cortada, la dificultad es la máxima.
  • Para la localización por coordenadas se utiliza el sistema UTM ETRS89, huso 30, hemisferio N, que se puede referenciar con gran comodidad y precisión —entre otras— en esta web (doble visor en esta dirección).

 

Volver al menú del Inventario de Vías Pecuarias

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *