VP14 CAÑADA REAL DE MERINAS

ANCHURA LEGAL: 20,89 m a 75,22 m   Nº INVENTARIO CAM: 14 
LONGITUD CLASIFICACIÓN 1966
5.000 m
LONGITUD PROPUESTA DESLINDE 1998
5.129 m
LONGITUD SOBRE CARTOGRAFÍA
4.920 m

Sin lugar a dudas, estamos ante una de las cañadas más importantes de la Comunidad, que comparte una parte de su trayecto con un camino histórico de primer orden: el “Camino Viejo de Madrid” o “Camino del paredón”. Aunque el 60% de su trazado haya sido urbanizado, su recorrido hasta el puente del Retamar (río Guadarrama, Las Rozas) constituye un itinerario muy atractivo y frecuentado por senderistas y cicloturistas. A partir de ese punto, la M-505 ha ocupado su trazado original, que continuaría hasta Madrid por esta carretera y por la A-6.

Este camino fue elegido durante siglos por la corte madrileña para desplazarse a los Reales Sitios, por ser un camino más directo que el ramal que pasaba por Galapagar o que el trayecto que atravesaba Campillo y Monesterio. El problema era su peligrosidad a su paso por los berrocales graníticos de los Altos de Galapagar. En esta zona de elevadas pendientes eran frecuentes los derrumbes que dificultaban o impedían el paso. Para evitarlo, Felipe V encargó a su arquitecto, Pedro de Ribera, las obras de ingeniería necesarias para consolidar este camino. La obra se realizó en 1737, y pronto paso a llamarse “Camino del paredón”, por los fuertes muros de contención que lo soportan desde entonces.

En nuestro término municipal, esta vieja cañada y camino real ha dejado pocos vestigios. Aunque hubo posadas y dependencias para acoger al séquito real, solo nos queda la iglesia de Santiago, levantada para uso del monarca y su corte, y un empedrado —hoy tapado— que facilitaba el tránsito a través de la zona encharcadiza del Navazo. Y posiblemente, un tramo de camino y alcantarilla que recientemente hemos descubierto gracias al acusado descenso de las aguas en Valmayor (ver Catálogo de Bienes Patrimoniales, de AxC), aunque ya desgajado del camino ganadero.

A efectos de este informe, la parte más interesante es la que comprende desde el final de la avenida de Parque Azul hasta el embalse. El otro tramo que discurre por zona sin urbanizar está en su extremo este, saliendo hacia “Los Ranchos”.

En primer plano, el descansadero de Tiestas Cabezas flanqueado por el Camino del Rey. A la derecha, en dirección al embalse, la Cañada Real de Merinas.

Esta cañada ha sufrido una intensa desamortización en tiempos pasados, dejando algunos sobrantes de importancia, que le confieren una anchura muy variable que va de los 75,22 metros legales hasta apenas 21 metros en buena parte de su recorrido urbano. Es la única vía pecuaria que actualmente atraviesa dos descansaderos —Tiestas Cabezas y el descansadero del Navazo o de las Siete Pilas (aunque solo hay seis)— y tiene el honor de figurar en el escudo del municipio (Camino Real).

Tiene otras singularidades, como por ejemplo, la de conservar el amojonamiento original en un tramo, lo que nos ha permitido dilucidar algo que pocas veces hemos podido hacer: cuál es el trazado exacto y qué finca lo ha invadido. Lo veremos en su momento.

Si omitimos —como venimos haciendo en este estudio— las afecciones en zona urbanizada, tan solo podemos reseñar como afección grave el asfaltado del tramo que lleva a “Los Ranchos”, aunque como todas y cada una de las vías estudiadas, la Cañada Real de Merinas no está exenta de ciertos problemas, como veremos más adelante.

La mayor parte del recorrido está fuertemente antropizado. Solo a partir de la barrera que corta el paso en el descansadero de Tiestas Cabezas, esta cañada presenta un aspecto característico, flanqueada por los vallados de El Chaparral y Las Latas, con hermosas vistas a El Escorial y algunos puntos de interés que recogeremos en las fotografías. En los puntos de mayor anchura ni siquiera se acerca a la anchura legal, con un mínimo de unos 40 metros en buena parte del recorrido, y ensanchamientos puntuales de 55 a 65 metros. Solo en las proximidades del embalse, los vallados se separan, llegando a una anchura de 68 metros, más cerca de los 75,22 metros. Esto supone una merma en su superficie legal de unos 55.000 m2. Visto así, nos hacemos una idea de la magnitud que puede alcanzar la usurpación de suelo público, que solo en Colmenarejo supone varios cientos de miles de metros cuadrados. Al final de este trabajo haremos una aproximación para algunas vías y descansaderos.

Un tema que en su día causó bastante polémica en relación a esta cañada fue la reconstrucción del vallado de la finca de Las Latas, a la que se acusó de haber quitado metros al camino. Por curiosidad, hemos superpuesto foto aérea de 2008 (recién terminado el vallado), con foto aérea de 1961 (con el vallado original) y, excepto en un pequeño tramo de unos 50 metros, el vallado reconstruido respeta el trazado del original, lo que no quiere decir que dicho trazado sea el correcto, como veremos más adelante. La desviación máxima de este vallado reconstruido respecto al original no llega a los 4 metros.

 

RESUMEN DE AFECCIONES GRAVES  
AFECCIÓN 1: Tramo asfaltado.
COORDENADAS: Entre UTM 415107-4489271 y UTM 415305-4489118

En este gráfico está representada la Cañada Real de Merinas, a lo largo del término municipal de Colmenarejo, desde el pantano de Valmayor hasta el arroyo del Membrillo. La longitud de la barra verde respeta las proporciones, pero no así la anchura, que para poder representarse mejor se ha multiplicado por 4. Se indican las anchuras de cada tramo y las claves para identificarlos, junto con los sobrantes, que dan a esta vía su apariencia irregular. A la izquierda, una ortofoto del itinerario completo.

PRIMER TRAMO (desde Parque Azul hasta Valmayor)
LONGITUD DEL TRAMO: 2.182 m
DESNIVEL DEL TRAMO: 32 m
PENDIENTE MEDIA DEL TRAMO: 1,5%
PENDIENTE MÁXIMA DEL TRAMO: 6,8%
DE INTERÉS PARA LOS USUARIOS: Hasta la ermita es un tramo llano, cómodo y muy transitado por paseantes y ciclistas (y vehículos). A partir de aquí hay poco tránsito y el camino se hace mucho más atractivo, con el aspecto inconfundible de las grandes cañadas cuando discurren entre fincas valladas.
 DIFICULTAD:
 

 

 

Comienza nuestro recorrido donde termina el asfalto de la calle Cañada Real, pasado Parque Azul.

Coordenadas UTM 413641-4491245 hacia atrás

 

Enseguida encontramos una bifurcación. A la derecha comienza la vereda de Las Latas y a la izquierda (en la foto) sigue nuestra cañada. A esta altura se cruza el arroyo de La Peralera, que nace a un kilómetro escaso, en la Peraleda Grande (Galapagar), donde está previsto hacer un centro comercial.

Coordenadas UTM 413623-4491239

 

Entre la vereda de Las Latas y la Cañada Real de Merinas, queda un triángulo de unos 30.000 m2 formado por el descansadero del Navazo y, sobre todo, por sobrantes de vías pecuarias, que se prolongan hasta Apascovi. A la izquierda está la alameda plantada hacia 1997, que hoy constituye una zona de esparcimiento muy frecuentada por los vecinos.

Coordenadas UTM 413469-4491272 hacia atrás

 

Aquí podemos apreciar el triángulo de suelo público al que hacemos referencia en la foto anterior. Al fondo, la vereda de Las Latas. A la derecha, la fuente del Navazo, hoy casi seca a causa de unas obras de desecación del descansadero realizadas en 2007.

Coordenadas UTM 413295-4491322 hacia atrás

 

Enfilamos el tramo recto que nos llevará hasta la ermita. A la derecha, el vallado de la finca Las Latas, y a la izquierda, el inicio del descansadero de Tiestas Cabezas.

Coordenadas UTM 413057-4491405

 

Mirando hacia atrás desde el punto anterior.

Coordenadas UTM 413057-4491405 hacia atrás

 

El camino nos permite disfrutar de bonitas vistas de Colmenarejo. Estamos muy cerca del comienzo del Camino del Rey, que queda a nuestra espalda.

Coordenadas UTM 412770-4491499 hacia atrás

 

En este punto convergen el descansadero de Tiestas Cabezas, el Camino del Rey y la Cañada Real de Merinas.

Coordenadas UTM 412689-4491517 hacia atrás

 

Dejamos atrás la zona recreativa de la ermita descansadero. El último punto de acceso de vehículos es la entrada a la finca de El Chaparral, a la izquierda, flanqueada por gruesas piedras. De frente, un paseo breve hasta el pantano, pero con unas vistas del Escorial y la sierra espectaculares.

Coordenadas UTM 412689-4491517

 

A pesar de tener una sensación de amplitud enorme entre los vallados de El Chaparral y Las Latas, la anchura es poco más que la mitad de la anchura legal de esta cañada.

Coordenadas UTM 412689-4491517

 

Los vallados de las fincas nos acompañan hasta el final del recorrido. Es una zona bastante transitada.

Coordenadas UTM 412488-4491663

 

A la izquierda, en El Chaparral, existe una extensa fresneda que no ha sufrido podas de desmoche, algo muy de agradecer.

Coordenadas UTM 412270-4491833

 

La pendiente del camino se acentúa según nos acercamos al pantano. En este punto (derecha) encontramos una “piedra caballera”, formación geológica frecuente en toda la sierra, producida como consecuencia de las fracturas ortogonales del granito y su posterior erosión, que deja grandes bloques de roca en equilibrios aparentemente inestables.

Coordenadas UTM 412258-4491834

 

Adosados al vallado de la finca de El Chaparral, hemos encontrado al menos 3 mojones señalizadores de vía pecuaria. Esta circunstancia —muy poco frecuente— nos permite determinar casi con total seguridad el trazado exacto de esta cañada en esta zona, ya que esta valla muy antigua se levantó respetando la alineación que marcaban los mojones. Basta medir 75 metros perpendicularmente para conocer hasta donde debería llegar el camino.

Coordenadas UTM 412307-4491785

 

El paisaje no puede dejar indiferente a nadie. Además, este tramo de cañada se mantiene en un envidiable estado de limpieza; no así cuando llega al embalse, cuyas márgenes presentan un estado lamentable.

Coordenadas UTM 412068-4491902

 

Otro de los mojones citados. Sin haberlos buscado, hemos encontrado tres. Es probable que haya más.

Coordenadas UTM 411960-4491929

  

Nos hemos fijado en los vallados de las fincas que flanquean esta cañada. El de El Chaparral se reconstruye en los años sesenta sobre un vallado anterior precario, manteniendo el mismo trazado. Aunque no existía legislación sobre pasos de fauna y demás, su altura es contenida y existen algunas gateras con síntomas evidentes de haber intentado cerrarlas… pero por el exterior de la finca, lo cual no deja de ser curioso. El vallado de Las Latas se reconstruye mucho después, hacia 2007, con la legislación que regula su altura y sus pasos de fauna en vigor, lo cual no ha sido obstáculo para saltársela. La altura es notablemente superior a lo permitido y los pasos de fauna están ostentosamente cerrados mediante rejas basculantes, que permiten a la fauna entrar, pero no salir.

En los años setenta, el vallado de El Chaparral fue rehecho en la orilla del embalse, al ser expropiados los terrenos que quedarían cubiertos por las aguas.

 

Los metros finales del camino desembocan en un paso de pescadores y en un sendero que recorre parte de la orilla del embalse, más o menos pegado al vallado de las fincas. Sumergidos bajos las aguas del embalse, han quedado cinco descansaderos (Puente del Tercio, Bajos de Peñarrubia, Vertientes de Peñarrubia, La Viñuela y Las Nicolasas), sin que haya sido restituida una superficie similar, como determina la ley.

Coordenadas UTM 411829-4491999

Este tramo de la Cañada Real de Merinas nos ofrece la posibilidad de discernir cuál debería ser el trazado correcto, habida cuenta de que hemos encontrado varios mojones señalizadores adosados al vallado de la finca de El Chaparral. Eso nos ha permitido establecer con bastante seguridad que este vallado representa el límite sur de este tramo de la cañada (línea verde), por lo que solo tenemos que establecer el límite norte, separado 75 metros de este (línea azul). Sin embargo, el vallado norte —tanto el actual como el que podemos ver en foto aérea desde 1946— sigue la línea roja. Esto nos indica una usurpación antigua, que no por eso deja de ser ilegal. Lo que sorprende (en esta y en otras muchas actuaciones llevadas a cabo en época reciente), es que la legalidad respecto a las vías pecuarias se aplica de forma discrecional. La foto inferior está tomada entre los años de 1961 y 1967, y la superior en 2008.

 

SEGUNDO TRAMO (desde C/ Carmelo Rodríguez hasta el arroyo del Membrillo)
LONGITUD DEL TRAMO: 257 m
DESNIVEL DEL TRAMO: 7 m
PENDIENTE MEDIA DEL TRAMO: 2,7%
PENDIENTE MÁXIMA DEL TRAMO: 2,7%
DE INTERÉS PARA LOS USUARIOS: Apenas unos metros restan, sin ningún atractivo, para abandonar el término municipal. Pero el camino sigue hasta el Puente del Retamar, con una dificultad mucho mayor que compensa con creces por su gran interés paisajístico e histórico. Muy recomendable.
 DIFICULTAD:
 

 

 

Al final de la calle Cañada de las Merinas se inicia el recorrido por zona no urbanizada (al fondo de la foto) de esta cañada, que continúa hasta el Puente del Retamar por el Camino del Paredón o Camino Viejo de Madrid.

Coordenadas UTM 415071-4489292

 

Cuando Galapagar desarrolló la urbanización Los Ranchos (en los años sesenta), se asfaltó este tramo de la cañada, lo que constituye la única afección grave de esta vía fuera del casco urbano. A la derecha se ven tres paneles informativos sobre algunas rutas que parten de este punto.

Coordenadas UTM 415132-4489267

 

Un tramo recto nos lleva hasta el arroyo del Membrillo, final del término municipal.

Coordenadas UTM 415194-4489210

 

Este puentecillo marca el final de la Cañada Real de Merinas en el término de Colmenarejo.

Coordenadas UTM 415303-4489122

 

Una hilera de fresnos al norte marca el cauce del arroyo, que permanece seco prácticamente todo el año.

Coordenadas UTM 415294-4489143

 

Al sur existe una fresneda mejor desarrollada.

Coordenadas UTM 415292-4489067

 

Aunque el cauce permanece seco casi todo el año, aguas abajo, este emisario vierte las aguas residuales de algún desarrollo cercano, algo que no debería pasar a estas alturas del siglo XXI.

Coordenadas UTM 415314-4489091

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